El campo mallorquín genera un 60% menos de residuos plásticos de lo esperable
El sector agrario de Mallorca genera un 60% menos de residuos plásticos de lo que sería esperable.
El sector agrario de Mallorca genera solo un 40% de los residuos plásticos que serían previsibles según los fabricantes, gracias a la reutilización y a una gestión más eficiente por parte de las explotaciones.
Es uno de los datos recogidos en el estudio «Análisis del uso y la gestión de los plásticos en el sector agrario de Mallorca», elaborado por APAEMA con el apoyo de la Fundació Mallorca Preservation.
La investigación ha permitido determinar que la actividad agraria de Mallorca necesita unas 7.976 toneladas de plástico para funcionar —la gran mayoría en la agricultura—, pero solo 1.333 toneladas se convierten anualmente en residuo. Esto se debe al hábito implantado de alargar la vida útil de los plásticos. Además, prácticas como la quema o el enterramiento de plásticos han sido casi erradicadas gracias a servicios como la recogida gratuita en finca y la disponibilidad de puntos verdes municipales.
Hablando de familias de plásticos, en el conjunto del sector el polietileno de alta densidad (PEAD) es el polímero más utilizado, representando el 72% de los plásticos, excluyendo, eso sí, los neumáticos. Se encuentra en mangueras de goteo, cajas, cajones y bidones, entre otros utensilios.
Una dependencia racional y adaptada al contexto isleño
El documento confirma que, como en muchos otros territorios, el sector agrario mallorquín es altamente dependiente del plástico, pero destaca factores locales favorables para mitigar su presencia. Por ejemplo, en el caso de la ganadería, la baja presencia de producción intensiva en favor de modelos extensivos reduce el volumen y el tipo de plásticos empleados respecto a otras regiones europeas.
Las cifras por cultivo muestran contrastes relevantes: mientras que la huerta en invernadero requiere hasta 1.676 kg de plástico por hectárea, cultivos como el olivar de secano usan solo 31 kg/ha. La agricultura extensiva, como cereales y legumbres, genera el volumen más alto en términos absolutos (1.777 t), a pesar de tener una densidad plástica muy baja por superficie.
El control de la generación de residuos plásticos es patrimonio de todo el sector agrario. No hay diferencias significativas en el uso de plásticos entre la agricultura convencional y la ecológica, tan solo en los cultivos extensivos, donde hay un menor consumo de fertilizantes y abonos por parte de las ecológicas, que optan más por las rotaciones.
Cambios, retos y oportunidades
El documento también pone de manifiesto una creciente conciencia ambiental entre los productores, que empiezan a explorar materiales alternativos como los biofilms, a menudo por iniciativa propia o a través de entidades como APAEMA. No obstante, la falta de alternativas técnicas y asequibles sigue siendo un reto.
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