Los productores ecológicos piden más contundencia contra las plagas invasoras
Las asociaciones de productores ecológicos piden una respuesta más contundente para detener la expansión de nuevas plagas y especies invasoras.
La Associació de Producció Agrària Ecològica de Mallorca (APAEMA) quiere denunciar la preocupante situación que vive la isla ante la entrada y expansión de nuevas plagas y especies invasoras, muchas de las cuales ponen en riesgo la actividad agraria, la biodiversidad y el equilibrio de nuestros agroecosistemas.
La más visible y mediática de todas estas problemáticas actualmente son las serpientes invasoras, que ya han colonizado amplias zonas de la isla y han desbordado por completo las posibilidades de control del COFIB. Su presencia genera alarma entre la población por la animadversión que causan, así como por el riesgo que suponen para la fauna autóctona.
Pero las serpientes son solo la punta del iceberg. El problema es mucho más profundo y sistémico: en la última década han entrado una gran cantidad de nuevas plagas en Mallorca y están afectando a cultivos agrícolas y ganadería, en algunos casos de forma muy impactante. La lista es muy extensa: Tuta absoluta (afecta especialmente a las tomateras), Xylella fastidiosa (ha causado una gran mortandad de almendros, higueras y viña), la avispa asiática y la Vespa orientalis (grave problema para el sector apícola y los polinizadores), el mosquito verde (debilita la cepa y compromete la producción), Scirtothrips aurantii (amenaza los cítricos) o Xylosandrus compactus (escarabajo que afecta a numerosos árboles), entre otras, con afectaciones indirectas como las propias serpientes, el mapache o el picudo rojo.
Ser una isla debería ser un factor favorable al aislamiento de estas plagas, pero no es así. De hecho, no existe otra isla mediterránea donde se esté dando esta situación. Las razones tienen que ver con la gran presión humana que tenemos como territorio, el cambio climático y unos controles fronterizos e internos que parecen ser absolutamente insuficientes a la hora de prevenir nuevas introducciones. Además, las medidas y equipos necesarios para contener la expansión de estas nuevas plagas están desbordados. Según los expertos, una vez que estas especies se establecen, su erradicación es prácticamente imposible. Por eso, la mejor estrategia es la prevención, el control y la actuación inmediata.
Desde APAEMA se pide a las administraciones: reforzar el COFIB, el IRFAP y la UIB con recursos humanos y económicos suficientes para atender esta nueva realidad; mejorar los protocolos de control en puertos y aeropuertos, especialmente en lo que se refiere a plantas, tierras, animales y materiales biológicos, y constituir una mesa de seguimiento específica dentro de la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural, con participación del sector agrario, científico y ambientalista, para monitorizar la evolución de estas especies y planificar medidas conjuntas.
Para dar más información al sector, APAEMA ha organizado recientemente una charla en línea sobre esta cuestión.
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