Aumenta la preocupación en el sector primario de PIMEM
Las cuatro asociaciones del sector primario de PIMEM expresan su creciente preocupación por la situación del campo y la pesca.
Las cuatro asociaciones del sector primario de la patronal han encendido todas las alarmas a raíz del incremento de los precios del gasoil derivado del conflicto entre Estados Unidos e Israel e Irán.
Toni Mestre, presidente del sector del porcino, asegura que en su caso les preocupa cómo el sector del transporte va a repercutir el alza de los precios de los carburantes, así como cómo va a quedar el precio de la energía que utilizan sus granjas.
Por su parte, Nofre Fullana, gerente de APAEMA, la asociación de agricultores ecológicos, pone el foco en la subida del gasoil como principal problema inmediato. “Hablamos, y esto no es ninguna novedad, de cómo nuestras herramientas nos cuestan más de poner en marcha hoy que antes de la guerra. Son indispensables para la agricultura, sea cual sea el tamaño de la finca. Todos, de diferente manera, lo notamos y nos preocupa la duración de este conflicto”.
Unió de Pagesos ha estado presente en la reunión con el Govern balear para conocer de primera mano las medidas que tiene pensadas el ejecutivo autonómico para mitigar los efectos de la subida de precios. Sobre la reunión, Joan Gaià, gerente del sindicato, ha asegurado que el encuentro ha sido positivo en cuanto a las “palabras”, pero sin compromisos concretos. Sobre las medidas a adoptar, Gaià asegura que “se debe aprovechar esta difícil coyuntura no solo para dar ayudas, que también, sino para hacer cambios estructurales que realmente aporten al sector, pensando en un futuro a medio y largo plazo”.
Para la Confraria de Pescadors, la subida del precio del combustible no hace más que agravar la situación que se vive desde que ha empezado 2026. Su presidente, Domingo Bonnín, habla de un mes de enero con un 50% de reducción laboral y, en el caso de febrero, de un 70% menos de días trabajados. A todo esto hay que añadir que desde el sector se habla de un incremento del precio del gasoil de un 60% y sin alternativa posible, ya que obligatoriamente las embarcaciones tienen que repostar en las estaciones de servicio ubicadas en las instalaciones portuarias, en manos de una sola compañía. “Hemos pasado en un mes de pagar 0,684 euros a 1,082 euros”. Bonnín asegura que los números dan pie a mucha preocupación. “Las embarcaciones de bou consumen unos 655 litros diarios. Hemos pasado de 444 euros a 700 euros; el incremento lo dice todo”.
El sector espera ahora que Bruselas reaccione y tome las medidas necesarias para mitigar el incremento de los precios, y todo esto con un ojo puesto en el Consejo de Ministros de este viernes, donde se espera que se creen ayudas para compensar la subida de precios.
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